domingo, 28 de noviembre de 2010

Noche silenciosa, noche sangrienta (1974)

Director; Theodore Gershuny
Tìtulo original; Silent night, bloody night
Guiòn; Theodore Gershuny, Jeffrey Konvitz & Ira Teller
Mùsica; Gershon Kingsley
Fotografìa; Adam Giffard
Productor; Ami Artzi & Jeffrey Konvitz
Pais; USA
Interpretes;
James Patterson...como...Jeffrey Butler
Mary Woronov...como...Diane Adams


Gènero; Pre- Slasher- Venganza

Sinopsis;
Es Nochebuena, 1950 y un cuerpo carbonizado aparece sobre la nieve del jardín de la casa Butler. Es Wildfred Butler. Ha muerto completamente quemado sin que haya ningún indicio de muerte violenta. El caso se archiva como accidente fortuíto. Veintidós años después llegará un abogado con la orden, por parte del nieto de Butler, de vender la casa. Esta venta reabrirá viejas heridas del pasado en las fuerzas vivas del pueblecito de nueva Inglaterra.

Comentario;
Theodore Gershuny fue uno más de los innumerables jóvenes que trataron de dar el salto a la gran pantalla a principios de los setenta dentro del cine de género, así rodó Kemek, una de suspense, en 1970, y Sugar cookies en 1973, para en 1974 realizar una cinta del estilo de los recientes éxitos Bahía de sangre, 1971, o La matanza de Texas, del mismo año, y es que no fueron pocos los directores que trataron de crear algo novedoso que les diese fama, algo que, de todas formas, lleva pasando toda la vida. En esta ocasión se une al productor y guionista Jeffrey Konvitz, cuyo trabajo más destacado es la comedia Espía como puedas, 1996, aunque no debemos olvidarnos de La centinela, 1977.
Curiosamente, y para ser un bajo presupuesto, en el elenco nos encontramos con varios secundarios de máximo nivel dentro del género, así tenemos al genial John Carradine ya en los albores de su carrera y el cual ni si quiera habla, o a Patrick O'Neal, que hace un papel importante al principio de la cinta para morir rápidamente, recordémosle de títulos como La cámara de los horrores, 1966, o The Stepford wives, 1975, además vemos a una jovencita Mary Woronov, que trabajó en títulos como La carrera de la muerte del año 2000, 1975, o Chopping mall, 1986, y a un Walter Abel, habitual de los seriales televisivos y las cintas de guerra, en uno de sus últimas apariciones.

Jeffrey Butler envía a su abogado a vender la antigua casa de su padre donde ocurrieron diversas desgracias años atrás, para ofrecérsela a los vecinos del pueblo. Estos todavía recuerdan la muerte del padre de Butler y las muertes que provocaron los enfermos mentales que poblaron la casa cuando este la convirtió en un manicomio. Pero ahora alguien ha vuelto para vengarse y los posibles compradores están siendo asesinados, mientras Jeffrey, que irá descubriendo su pasado, se unirá a Diane Adams, la hija del Alcalde, que también está involucrado en el asunto, para tratar de descubrir el misterio.

A comienzos de la década de los setenta no fueron pocos los directores que se lanzaron a crear películas de asesinos como gore como gran reclamo, de hecho la influencia del reciente giallo italiano ayudó mucho a la creación del futuro slasher y donde La matanza de Texas tuvo mucho que decir ese mismo año, así Theodore Gershuny, después de la floja Sugar cookies, se embarca en la creación de una pieza terrorífica con un asesino misterioso de por medio, entremezclando algunos de los cánones del giallo y del pre slasher, que ya se había visto en Bahía de sangre, en 1971, por citar un claro ejemplo, aunque Theodore Gershuny se ubica mas en el cine underground clásico de su época donde comete el error de usar una fotografía en exceso oscura, hay escenas negras directamente, y usar a un narrador que si bien le da un halo de misterio al asunto no acaba de encajar con el resto del producto, que es, en líneas generales, más famoso que correcto, porque el señor Gershuny no era un buen director y trató de salvar la situación poniendo delante de la cámara a buenos actores, pero al no dirigirlos queda todo muy forzado y soso.

Porque lo que es imperdonable es codearse de interesantes actores y no conseguir rodar ni una sola secuencia de diálogo mínimamente interesante, encima al pobre John Carradine le hacen comunicarse con una campañilla, anquen una vez se le oirá con una voz metálica, como si estuviese operado de la tráquea, pero sin el habitual aparato del cuello, vamos una licencia, llamémosle así, atroz. De todos modos el peso dramático recae sobre la dupla Patterson- Woronov, los cuales no interactúan en ni un solo momento y solo la Woronov parece interesarse mínimamente por la película. Aunque que el elenco pase tan desapercibido es culpa del guión y de la falta de dirección de actores, una verdadera pena.
Además toda la parte inicial, con un sobreactuado Patrick O'Neal, no aporta demasiado y solo hasta la primera escena gore, una de hachazos en la cama muy deudora de Bahía de sangre, cuantas escenas de asesinatos a una pareja en la cama habremos visto dentro del cine slasher, donde, afortunadamente, Gershuny hace gala de un gore interesante, no muy potente ni gráfico, pero si muy efectivo que nos deja bastante sorprendidos y con ganas de mas, lástima que el ritmo vuelva a decrecer, y es que Gershuny no consigue en ningún momento crear un mínimo dinamismo, además que la voz en off ralentiza todavía más la acción.
Al menos la parte final, donde veremos lo acontecido años atrás, en estilo Flash back, si resulta remarcable, con unas fiestas sexuales donde veremos a diversos directores de la escena underground de Nueva York de la época, como Carling Darling, Ondine, Jack Smith o Hetty MacLise, que trataban de copiar al genio Warhol. Pero es aquí donde volvemos a tener tensión y veremos como Gershuny no se oculta y muestra alguna escena gore interesante además de enterarnos de todo el asunto, donde hay muerte, depravación, pederastia, violación, incesto, y demás lindeces, auqneu todas son narradas, no os hagais ilusiones. Encima veremos a un killer anticipado a Vorhees y compañía, lástima que la película no tuviese el estilo del tramo final, el cual hará las delicias de cualquier slashermaníaco, aunque haya escenas demasiado oscuras.

Otro pre slasher setentero norteamericano que entremezcla el estilo de la american gothic con el giallo italiano y el mas que habitual cine de psycho, todavía muchos años antes de la eclosión del slasher como género y con un ritmo lento que es el gran lastre de este título, aparte de la floja dirección de Gershuny. De todos modos y aún siendo un título muy normalito tiene una cierta fama entre los aficionados al slasher debido al ser uno de los primerizos ejemplos de slasher pero sin serlo, vamos de los que, en cierta forma, sentaron los cimientos del genial género. Aunque visto a día de hoy resulta un título demasiado lento, pero como dura unos escasos 80 minutos su visionado no se hace pesado.

Como conseguirla;
Editada en Dvd de importación por Tgg Direct
Trailer

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3 comentarios:

Puppengräber dijo...

Como slasher, o pre-slasher, me parece muy bueno y con una clara influencia posterior (lo de las llamadas telefónicas, por ejemplo, se ha visto luego muy a menudo). Los asesinatos son bastante potentes y ese ambiente siniestro que rodea toda la cinta está muy bien conseguido. Es un film muy atmosférico y me parece una peli muy estimable.

PRODIGY28 dijo...

Las escenas de los locos son super bizarras y setenteras, si es un slasher...pero es algo mas y esa oscuridad ke tien el film la aprecio bastante, el otro dia volvi a ver THE LAST HOUSE ON DEAD STREET y la verdad es ke añoro esa estetica underground y de mal rollo ke por poner un ejemplo si tien esta peli ke me gusto bastante, un saludo atxein

ATXEIN dijo...

Puppengräber, estoy contigo, en el fondo es un gran trabajo, lástima de tanta oscuridad y que le falte un pelín mas de gore, aunque posiblemente la versión española esté cortada..
Eso sí, que Carradine tenga tan poco peso me molestó..jajaja

Prodigy28, totalmente de acuerdo, y es que el tramo final te deja alucinado..
En cuanto a la que comentas, para mi lo peor es lo malas que son las copias que se pueden conseguir, la tengo hasta en VHS subtitulado y tiene telita..
Eso si, es macarra, y brutal¡¡ Igualito a lo que vemos en nuestros dias...

Un saludo¡¡