miércoles, 27 de octubre de 2010

El hombre lobo (1941)

Director; George Waggner
Tìtulo original; The wolf man
Guiòn; Curt Siodmak
Mùsica; Charles Previn, Hans J. Salter & Frank Skinner
Fotografìa; Joseph A. Valentine
Productor; George Waggner
Pais; USA
Interpretes;
Lon Chaney Jr....como...Larry Talbot
Claude Rains...como...Sir John Talbot
Evelyn Ankers...como...Gwen Conliffe

Gènero; Hombre lobo

Sinopsis;
Tras varios años en Estados Unidos, el hijo de un noble inglés regresa a la mansión de su padre en Gales. Una noche que asiste a una feria zíngara es mordido por un lobo y su vida comienza a cambiar cuando teme ser el responsable de las muertes que se están produciendo en la localidad.

Comentario;
En los años treinta la productora Universal consiguió gran éxito con la adaptación de dos novelas de terror, Dracula y Frankenstein, pero a comienzos de la década de los 40 optó por la creación de un personaje propio, fuera de la literatura o ninguna tradición, así Curt Siodmak creó al hombre lobo, si bien ya habíamos visto al primer licántropo en El hombre lobo de Londres, 1935, no fue hasta la aparición de este Hombre lobo cuando todo un universo de Licántropos tuviese cabida dentro del mundo del cine de género, donde se seguirían las pautas marcadas por Siodmak. Así la gran Universal contó con el especialista George Waggner para encargarse del proyecto, ese mismo año también rodaría Man made monsters, y Horror island, y la compañía contó con no pocos grandes de sus actores, y aunque el papel del monstruo estaba ideado para Boris Karloff fue finalmente Lon Chaney Jr. quién se hizo con el papel debido a que Karloff estaba involucrado en otro proyecto, así Chaney consiguió dar el salto a la gran pantalla como protagonsita y consiguió un buen nombre dentro del Olimpo de actores de género al interpretar al licántropo en cinco ocasiones, pero además nos encontramos con todo un Claude Rains, mítico hombre invisible del film de 1933, a Bela Lugosi, mítico Dracula de la Universal, Patric Knowles, visto en Frankenstein y el Hombre Lobo, 1943, entre otras, Ralph Bellamy, que trabajó en La semilla del diablo, 1968, Evelyn Ankers, de El fantasma de Frankenstein, 1942, o la mítica Maria Ouspenskaya, sempiterna secundaria que participó en no pocas producciones de género y suspense de la época.

Correcta sinopsis a la que solo hay que añadir que el joven John Talbot trata de buscar ayuda pero nadie le creerá, ni si quiera su padre, finalmente solo la gitana Maleva tratará de aplacar su sufrimiento, aunque la marca del lobo indica que será Gwen, la mujer de la que John está enamorado, su siguiente víctima, algo que este no puede permitir.

Si bien es cierto que este hombre lobo no llega a las majestuosidades vistas en Dracula o Frankenstein no podemos dejar de afirmar que estamos ante uno de los mejores trabajos de licántropos de toda la historia del cine, y no solo por que esta sea el punto de partida argumental, el hombre lobo visto en la anterior El hombre lobo de Londres, 1935, no gozó del mismo carisma que John Talbot, el cual consiguió crear una mini saga que supuso grandes beneficios a la compañía, la cual en los 40 produjo varias entregas de sus tres sagas míticas, porque este hombre lobo consiguió ese estatus. Y es que si bien la dirección y calidades son algo menores, el listón estaba altísimo, el trabajo de Jack Pierce en los maquillajes dejó a medio mundo aterrorizado, al igual que el excelente trabajo de fotografía que juega y usa la niebla en propio beneficio, creando una tensión única, especialmente en los grandiosos momentos finales. Algo similar cabría apuntar de la correcta banda sonora, y así aunque la dirección y el montaje sean algo menores, el cómputo general es que estamos ante un grandísimo trabajo que visto ya en pleno siglo XXI no resulta un producto viejo, siendo este otro de sus grandísimos aciertos.

Como no el elenco hizo mucho porque este título consiguiese el estatus del que gozó y goza todavía, así Lon Chaney Jr. cerró más de una boca y se apropio, por derecho propio, de este personaje, al cual le insufló unas cualidades y características que nadie se esperaba, como ese miedo o parsimonia que tanto aterrorizaba, además unido esto a su sempiterna cara de bonachón nos hacía tener más empatía con el personaje y su maldición. Pero es que el resto del elenco brilla a gran altura, así el cameo de Lugosi es genial, Maria Ouspenskaya, una vez más, está perfecta en su interpretación, y qué decir del gran Claude Rains, que interpreta al personaje mas complicado de una forma magistral, quizá le faltase algo más de visceralidad, pero en líneas generales está perfecto, y es que así podríamos comentar cada una de las interpretaciones.
Aúnque la dirección sea algo floja no podemos dejar de admitir los grandes aciertos de Waggner, las secuencias en el campamento gitano tienen una fuerza y tensión apoteósicas, al igual que todas y cada una de las escenas dentro del bosque, donde, como ya comentamos, la niebla juega un papel fundamental y está usada de forma perfecta.
Pero realmente lo más interesante de este trabajo es el soberbio guión de Siodmak, quien crea una historia fabulosa que entremezcla pequeñas ideas de otros cuentos para construir este mundo maldito del pobre Talbot, y es que todas las ideas de Siodmak resultan acertadas, la maldición, la marca del lobo, la plata, o la mítica y genial cancioncilla del hombre lobo, cada vez que la escucho en versión original se me pone el vello de punta, y estas solo quedan algo empañadas por algunos momentos menores de la dirección.
El tramo final nos mostrará las sublimes transformaciones, no olvidemos que estamos en 1941, las cuales irían mejorando con el paso de los años, pero en esta ocasión el bueno de Jack Pierce volvió demostrar por qué era el rey de los efectos especiales, siendo el que sentó las bases y sirvió como ejemplo a todos los técnicos de efectos especiales venideros, porque nunca podremos olvidar las primeras apariciones de este hombre lobo y sus transformaciones y brutales ataques, que si bien vistas a día de hoy resultan algo flojas, hace mas de 60 años tuvieron que dejar alucinado a más de uno.
Aparte todo el tramo final contiene una fuerza y una magia tal que era lo más lógico que este personaje y esta franquicia tuviesen el éxito que posteriormente cosecharon, además recordemos que en este producto comenzamos a tener a la plata como único remedio a tan temible maldición, y aún así no acaba de funcionar porque veríamos al pobre Talbot en varias ocasiones mas.

Estamos ante el tercer monstruo mítico de la Universal, quien nació de una historia propia de Curt Siodmak y que gracias al buen que hacer de Jack Pierce y Lon Chaney Jr. conseguiría colocarse al lado de los otros grandes monstruos clásicos, Dracula y Frankenstein, con los que compartiría pantalla en no pocas ocasiones. En definitiva, estamos ante uno de esos títulos que cualquier aficionado al terror debe ver al menos en una ocasión para entender mejor que es el cine de género y como se creaba en sus orígenes. Talbot fue, es y será el mejor licántropo de todos los tiempos, con permiso de nuestro Waldemar Daninsky, claro está.

Como conseguirla;
Editada en España en Dvd por Universal
Trailer

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2 comentarios:

Quimérico Inquilino dijo...

Pues yo siempre he sido más de "El hombre lobo de Londres" pero no niego que esta tienen muchas virtudes. Jajaja, ahora lo de el gran (no por altura) Claude Rains como padre de Lon Chaney Jr no se lo cree nadie XD

ATXEIN dijo...

Esa también tiene su aquel, pero siempre tube un especial afecto a Chaney Jr., y sobre Rains, pues si, se parecen mas bien poquito, pero es el que mejor actua en toda la cinta, no crees??

Un abrazo¡